domingo, 23 de febrero de 2014

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La nada, designacion lingüística, está asociada a la idea de la ausencia;; específicamente, a la ausencia de Todo, más que de un algo.
Como mero símbolo representativo, que sienta la base causal de una estructuración del concepto para un acercamiento primario a lo que realmente es la “nada”, pierde su sustancia, y la forma plástica de la nada se reduce a la concepción del término como tal mediante la representación en la realidad objetivada de la ausencia. Por ende, el concepto de “nada” termina siendo comprendido en base al algo, y no a la nada en sí.

Como en una distopía de abstracción, se lleva la utilización del concepto sin la Idea a la que se encuentra primariamente arraigada para expresar el vacío,  y se tergiversa mediante la explicación a posteriori de la capacidad de representar y objetivar la realidad, los objetos, el ser.
`Primariamente, podemos suponer que la Idea de la nada es comprensible, pero no expresable de forma simple por el sujeto, dadas las limitantes sensoriales que se presentan en el dilema de la corporalidad. ¿Cómo podemos hablar de la nada cuando existe tal negacion de la nada hasta en nuestra propia naturaleza, nuestra Voluntad?  ¿Cómo podemos rasgar el velo de lo sensorial para aventurarnos a concebir la Idea como algo que se siente que se piensa, más que vivenciarlo en la cotidianidad?

Resulta difícil escapar de aquella prisión que ha recibido casi como sentencia la cosificación de la nada y su principio de explicación posterior, aplicando el estado de nada como un estado de inercia, mas que un estado de nada como tal. Se tiende a la construcción mental de la idea posterior principio de explicación para definir la nada a través de la presencia de un no-algo, fenómeno que no ocurre con el “algo”, que no es conocido por ser la ausencia de la nada.
Pero la ausencia realmente no es la nada, a menos que sea una ausencia-de-Todo, y aun así, difícil es encontrar forma en que el sujeto cognoscente, atrapado en las cadenas cognoscito-catécticas y en la experiencia sensorial, puedan reconocer a la nada pura, sin alterarla, siendo el sujeto la presencia de un algo en la nada, que la percibe, y de cierta forma, la representa, la imprime, sin la total certeza de lograr abarcar la totalidad de ella, al perturbar con su presencia el estado natural del vacío. (El ser es un algo.) Y la nada que se piensa a posteriori, es una nada con potencialidad de impureza, debido a que el instinto en estado primario, ajeno a todo simbolismo base del lenguaje, puede entrar en contacto con ella, sin llegar a buscarle definicion como tal, o explicación. La nada no posee más explicacion que aquella que posee la existencia del objeto. Es. Y al estar el ser frente a la nada, lo que era ella originalmente, su sustancia, se vuelve la nada-en-el-ser. Y es nuestra propia forma de concebir y construir mentalmente la realidad externa, que al enfrentarnos a la nada, la definimos como "vacío existencial", dotándole de funcionalidad cualitativa que la nada, en su Idea Absoluta, carece. La tornamos a nuestra utilidad, le otorgamos dirección mediante la proyeccion de nuestras acciones, no-en base, sino En ella. La impresion de la nada impura que ha emergido debido al determinismo simbólico ultraja toda potencialidad de percibir la nada y de estar en ella, sin conciencia de nuestra propia existencia de ser, mas que de aquello que compartimos de vacío con la nada que se vuelve Todo. El arraigo a aquello conscupiscible que nos otorga cierta medida pasional hacia los objetos nos impulsa a arraigar nuestra corporalidad, nuestra sensorialidad, y todo aquello que podemos interpretar, como un algo- ¡Incluso a la nada!

El simbolismo de la nada puede tener significancia en el plano mental, en el que se puede comprender la Idea que no ha logrado ser plasmada del todo en el principio de explicación semántica, más la vulgarización de la semantica como tal han conseguido opacar a la capacidad del ser de apreciar la nada pura, consiguiendo una impresión imperfecta de una falsificada nada. La necesidad imperiosa de una explicación respecto a como sería la existencia en una dicotomía ha resultado en un precario cuidado de los conceptos a la hora de la terrenalización de las Ideas, causando símbolos erráticos y difusos que solo provocan una desconexión con aspectos de la Realidad, y con la potencialidad creadora y redentora para con la Voluntad, fuera de la contradicción interna. La Idea Absoluta , libre de la prisión de las palabras, puede presentarse en el sujeto de manera innata- puesto que la nada es algo que es inherente a todo objeto vegetativo y sensitivo- más, al buscar la redención de la explicación, se pierde conexión con la Idea absoluta, llegando a una idealidad parcial pensada y estructurada, suponiendo que cierto grado de certeza ha de poseer, y dando como punto final a la experiencia de la corporalidad, que debido a la identificación y el reflejo del ser, pueden solo llegar a una (falsa) concepción de los fenómenos a través del algo conocido. Es por ello que la nada resulta comoda siendo emanada de la idea de ausencia de un-algo, sin ser consciente de que ¡Uno mismo es el algo!

sábado, 22 de febrero de 2014

Proyectos

Los simbolismos y su función plasmando la Idea.


-concepcion a priori y sensorial de los símbolos
-Simbolos y tradicion. Arquetipos morales y pérdida de la identidad tras un simbolo
-el lenguaje pensado como un simbolo determinista
-lenguaje como coartante de la Idea, y a su vez, como necesario. Base en la cadena causal para acceder a la Idea pura y absoluta  
-la Idea en la naturaleza.
-La Idea en dialéctica con la Voluntad.


Del ser y la estructuración de la "nada"

-El ser, al entrar en la nada, impide que la nada mantenga su estado de vacío.
-Vacio existencial no es igual a la nada
-la nada no es algo que impida que algo sea, es negación absoluta y sinsentido radical.
-El error de definir la nada en base al algo.
-El ser dentro de la nada: ¿se puede percibir la nada empíricamente, o metafísicamente?
-El ser adulterando la naturaleza de la nada.
-El ser no es la nada,y su idea de nada genera sustancia pura en ella.
-La Idea del "algo" que se piensa.    
-La abstracción y redención de ser en el salto hacia la nada. 


muchas ideas, poco debate. Mucho nutrir propio
veremos como saldrán mis hijos.

A uno le pondré Perseo.